Economía Solidaria


  Hay algunas personas que dicen que sería bueno que volviéramos a vivir bajo el esquema del trueque en lugar de utilizar dinero.

Empecemos viendo cómo funciona el trueque en un caso ideal: yo produzco jitomates y Paula produce zapatos. Si quiero conseguir zapatos, lo primero que tengo que hacer es encontrar quién los produce. Por fin, encuentro a Paula y nos ponemos de acuerdo: si le doy 10 kilos de jitomates, ella me dará a cambio un par de zapatos.

Este es el caso ideal, se da la doble coincidencia, es decir, que yo quiero lo que tiene Paula y ella quiere lo que yo tengo, entonces se da el truquee. Pero es común que se dé el problema de la doble coincidencia, que consiste en que no coincida que lo que yo tengo sea lo que quiere la otra persona y lo que la otra persona tiene sea lo que yo quiero. En el caso de nuestro ejemplo, puede suceder que yo quiera los zapatos que produce Paula, pero Paula no quiera jitomates, sino que necesite papas. Entonces, tengo que buscar a alguien que tenga papas y quiera jitomates. Por fin, encuentro a Patricio, le doy mis jitomates, me da sus papas y voy a buscar a Paula para darle las papas y finalmente tener mis zapatos.

Otro gran problema es el de los precios relativos, es decir, definir el precio de cada uno de los bienes con respecto a los demás bienes. Imaginemos que en el pueblo donde vivo sólo se producen 5 bienes: jitomates, papas, zapatos, tela y libros. Como soy la dueña de los jitomates, tengo que saber cuántos tengo que dar para que me den un kilo de papas; cuántos jitomates tengo que entregar por un par de zapatos, cuántos por un metro de tela y cuántos por un libro. Ahora, el productor de las papas tiene que saber cuántas papas tiene que entregar por un kilo de jitomates, unos zapatos, un metro de tela y un libro. Esto sería un problema enorme y sólo hay cinco bienes.

Ahora resulta que sé que voy a necesitar unos zapatos dentro de dos meses que empiecen las clases, pero no puedo guardar mis jitomates tanto tiempo. Tengo entonces un problema de intercambio a través del tiempo.

Para resolver esto aparece el dinero, el cual tiene cuatro funciones:

1.- Depósito de valor: cuando llego a una tienda con un billete de 20 pesos, todos sabemos que ese pedacito de papel vale.

2.- Unidad de cuenta: puedo decir cuántos pesos vale cualquier artículo en la tienda. Las tortillas valen $8, la salsa vale $3, el aceite vale $12, el frijol vale $8, la lata de atún vale $3.50. Si todo lo que hay en la tienda lo pongo en relación a una misma unidad- que es el dinero- ya no tengo el problema de los precios relativos que se mencionó antes.

3.- Medio de cambio: cuando entrego mi billete de 20 pesos, la dueña de la tienda me da dos kilos de tortillas y una botella de salsa casera. Entrego dinero y recibo bienes. Ya no tengo el problema de la doble coincidencia, pues ya no intercambio jitomates por zapatos, sino que doy dinero que es comúnmente aceptado, y a cambio me entregan un par de zapatos.

4.- Unidad de pago diferido: hace tres meses vendí mis jitomates y guardé el dinero en un cajón. Ahora que necesito comprarme mis zapatos, saco el dinero del cajón y voy a la tienda a comprarlos. Esto resuelve el problema del intercambio a través del tiempo.

El problema es que en la vida cotidiana aparece un fenómeno que altera estas cuatro funciones: la inflación, que es el aumento en los precios.

Cuando hay inflación, un billete de $20 ya vale menos porque con él puedo comprar menos artículos, así que se rompe con el depósito de valor; si voy a la tienda, lo que costaba $8 ahora cuesta $10, así que se alteró que el dinero sea unidad de cuenta; si doy un billete de $20, ya no me van a dar dos kilos de tortillas y una salsa, sino un kilo de tortillas y una salsa, así que por el mismo billete ya no funciona igual como medio de cambio y finalmente, si guardo mi billete de $20 a finales de año puede ser que no pueda comprar ni siquiera un kilo de tortillas, así que se modificó que sea unidad de pago diferido.

Cuando el dinero cumple estas cuatro funciones, es muy práctico y facilita el intercambio.
 


Marigela Orvañanos rscj

Spanish Catalan Dutch English French Haitian Creole Italian Portuguese

Donativos

 Pulsa en el siguiente botón para ingresar tu donativo desde nuestra cuenta en PayPal

 

Cuidado de la Casa Común

Visita nuestra Biblioteca Digital

 

Documentos

Expedientes

Contáctanos



Tenayuca 350,
Col. Sta. Cruz Atoyac

Del. Benito Juárez,
C. P. 03310. México, D. F.

Teléfonos:
(55) 5688-6336

Localízanos