Economía Solidaria

Durante los últimos meses, hemos escuchado y vivido muy de cerca la situación de desempleo que está enfrentando el país y el mundo. En una visita a Hidalgo, la gente me comentaba que los migrantes están volviendo, a mi vecino que es electricista ya no lo ha llamado la empresa que lo contrata de manera eventual, varios amigos han sido despedidos porque las fábricas están cerrando.


Vivimos en un mundo donde el empleo genera un ingreso a través del salario, el cual se convierte en el consumo de bienes y servicios. Al no tener empleo, los estudios, la educación, la salud y la vida entera se ven afectados.

Según la economía, existen tres tipos de desempleo:

1.- DESEMPLEO FRICCIONAL.- este es el menos problemático y aparece cuando una persona está cambiando de trabajo. Por ejemplo: a mi primo lo corren de Walmart a finales de marzo y durante abril empieza a tener entrevistas para conseguir un nuevo trabajo. El 12 de abril le dice Comercial Mexicana que lo quiere contratar, pero que empezaría el 1 de mayo. Entonces, mi primo estará desempleado del 12 de abril al 1 de mayo pero sabiendo que en esa fecha tendrá un nuevo trabajo en la Comercial Mexicana. De esta manera, es un desempleado friccional.

2.- DESEMPLEO ESTACIONAL.- aparece cuando el trabajo sólo dura un tiempo del año. Este tipo de desempleo lo observamos constantemente con los migrantes: tenía un vecino que estaba en San Luis Potosí del mes de junio a diciembre y se iba a California a la cosecha de cebollas de enero a mayo. Podemos decir que de junio a diciembre era desempleado, pues en Estados Unidos sólo requieren su mano de obra en los primeros meses del año. Sin embargo, mientras estaba en su casa en México, sabía que tenía trabajo seguro en el periodo de la cosecha de las cebollas. Por eso, este tipo de desempleo es un poco más problemático que el anterior, pero no presenta una situación tan complicada pues las personas saben cuáles son los ciclos o estaciones en las que tendrán trabajo, y cuáles no.

3.- DESEMPLEO ESTRUCTURAL.-este es el peor tipo de desempleo. Implica que hay personas buscando trabajo pero no lo consiguen y sí lo necesitan. Esto se convierte en una situación muy complicada pues la gente tienen la capacitación necesaria, el tiempo disponible y el deseo de trabajar, pero nadie requiere de sus servicios. Entonces, este grupo de población no obtendrán un ingreso y por tanto, tendrá que cambiar su consumo y su vida entera.


LA TASA DE DESEMPLEO
Constantemente vemos en las noticias que se anuncia el porcentaje de desempleados en nuestro país y en otros lugares del mundo. Este es un indicador muy importante para saber cómo está la economía.

Para obtener este dato, se divide la población de cierta edad en adelante, en cuatro grupos:

  • Ocupados: son las personas que sí tienen un trabajo y a cambio reciben un salario
  • Desempleados: son las personas que no tienen un trabajo, pero que sí quieren trabajar y han estado buscando un empleo por un lapso de tiempo.
  • Inactivos: esta es la población que no trabaja porque está estudiando, se encuentra enferma, ya está jubilada o simplemente no está buscando trabajo
  • Población activa: son las personas que están ocupadas y las desempleadas.

La tasa de desempleo se obtiene de la división de los desempleados entre la población activa. Así, obtenemos el porcentaje de desempleo.

Algo que pasa muy frecuentemente en nuestro país, tiene que ver con lo que me sucedió el otro día que me subí a un taxi. Iba platicando con el conductor, cuando me empezó a contar que había estudiado Física en la UNAM, pero después de buscar muchos años un trabajo sin tener éxito, había decidido ser taxista.

A este fenómeno se le llama subempleo y considera a las personas que están preparadas para una cierta profesión y no encuentran ese empleo, por lo que deciden trabajar en algo que requiere una capacitación diferente a la que tienen. En este caso, el conductor podría estar desarrollando alguna investigación sobre Física o dando clases, pues para eso se preparó, en lugar de ser taxista.

Un casi típico de subempleo lo observamos todos los días en las calles: vemos jóvenes fuertes,  con capacidades y habilidades para trabajar que se dedican a tirarse sobre un montón de vidrios rotos para obtener a cambio una moneda. El cuerpo y la energía de estos muchachos, podría estarse aprovechando en el sector productivo del país, pero como no han encontrado trabajo ni oportunidades, tienen que ir a la calle para ganar algo de dinero para vivir.

La pregunta de fondo que persiste es: ¿cómo podemos generar un sistema donde el trabajo pagado no sea la fuente para sobrevivir? ¿Cómo podemos ir creando una estructura donde la gente que desea trabajar tenga las oportunidades para hacerlo?
  • Ocupados: son las personas que sí tienen un trabajo y a cambio reciben un salario
  • Desempleados: son las personas que no tienen un trabajo, pero que sí quieren trabajar y han estado buscando un empleo por un lapso de tiempo.
  • Inactivos: esta es la población que no trabaja porque está estudiando, se encuentra enferma, ya está jubilada o simplemente no está buscando trabajo
  • Población activa: son las personas que están ocupadas y las desempleadas.


La tasa de desempleo se obtiene de la división de los desempleados entre la población activa. Así, obtenemos el porcentaje de desempleo.

Algo que pasa muy frecuentemente en nuestro país, tiene que ver con lo que me sucedió el otro día que me subí a un taxi. Iba platicando con el conductor, cuando me empezó a contar que había estudiado Física en la UNAM, pero después de buscar muchos años un trabajo sin tener éxito, había decidido ser taxista.

A este fenómeno se le llama subempleo y considera a las personas que están preparadas para una cierta profesión y no encuentran ese empleo, por lo que deciden trabajar en algo que requiere una capacitación diferente a la que tienen. En este caso, el conductor podría estar desarrollando alguna investigación sobre Física o dando clases, pues para eso se preparó, en lugar de ser taxista.

Un casi típico de subempleo lo observamos todos los días en las calles: vemos jóvenes fuertes,  con capacidades y habilidades para trabajar que se dedican a tirarse sobre un montón de vidrios rotos para obtener a cambio una moneda. El cuerpo y la energía de estos muchachos, podría estarse aprovechando en el sector productivo del país, pero como no han encontrado trabajo ni oportunidades, tienen que ir a la calle para ganar algo de dinero para vivir.

La pregunta de fondo que persiste es: ¿cómo podemos generar un sistema donde el trabajo pagado no sea la fuente para sobrevivir? ¿Cómo podemos ir creando una estructura donde la gente que desea trabajar tenga las oportunidades para hacerlo?


Marigela Orvañanos
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